lunes, 21 de septiembre de 2009

Hombres, Mujeres. Tan diferentes, tan iguales

Este fin de semana dos artículos en la Vanguardia interesantes sobre el talento femenino. El Sábado Discriminación Rentable cuestiona hasta que punto las políticas de género en el ámbito laboral y empresarial están cumpliendo con los objetivos marcados. Parece ser que los datos muestran que las diferencias se perpetúan en lugar de atenuarse y es que parece ser que la discriminación aumenta los beneficios de las empresas.

Para muestra los datos que presenta Noemí Padrón en el informe “ Teoría económica de la discriminación de género” y que ha compartido durante el I congreso internacional de liderazgo femenino que durante este fin de semana se ha celebrado en Barcelona.

Al hilo de dicho congreso Carmen García Ribas habla del talento femenino como una competencia clave para salir de la actual crisis económica.

No me gusta oír hablar de modelos de liderazgo masculinos o femeninos, no me gustar escuchar que el modelo masculino ha fracasado y que la mujer será clave en la gestión de las empresas del futuro. Por favor evitemos los estereotipos al hablar de un problema tan delicado.

Las organizaciones del futuro precisan nuevas competencias y nuevos valores pero estos van más allá de las cuestiones de género, reflexionemos por tanto que es lo que nos mueve en nuestro proyecto profesional y busquemos y promovamos a aquellos directivos y directivas que comparten los valores adecuados.

No olvidemos que siempre ha habido y siempre habrá hombres y mujeres motivadas por el poder personal y el ego pero también existen aquellos y aquellas que se mueven y lideran grandes proyectos y organizaciones por el bien de las mismas.

La riqueza esta en la diversidad no lo olvidemos y hombres y mujeres aportamos valores indispensables en las organizaciones.

Las mujeres eso si debemos aprender a hacer un balance familia – profesión sin miedos, sin síndrome de maripili, ni culpabilidades pero cada mujer es un mundo y lleva detrás una realidad personal, económica y familiar muy particular que se debe respetar.

Cada mujer llegado el momento hace su balance y decide hacia que lado se debe inclinar la balanza, hay momentos y tiempos para todo y una carrera profesional, por mucho que cambiemos los modelos de liderazgo, exige esfuerzo y renuncias tanto a hombres como a mujeres

4 comentarios:

Odilas dijo...

Se te echaba de menos amiga!. Parece claro que a aportación de valor del 50% de la población, no es sólo un tema de justicia social, sino también de imperiosa necesidad económica. De reconstruir juntos, hombres y mujeres, un nuevo contexto más sostenible y más adaptado al SXXI.
Seguirmos dándo caña ;-)

virgili dijo...

Buena vuelta! Y con un buen tema y buenas reflexiones. Comparto contigo que no es cuestión de centrarnos en si es momento de liderazgo femenino o liderazgo masculino (aunque el resultado que hemos logrado con una mayoría de liderazgo masculino es como para pensarse algunas cosas). En todo caso, es tiempo de empujar hacia nuevas formas y valores de liderazgo. Y eso necesita de hombres y mujeres, de edades diferentes y de culturas diferentes. Y no te hagas esperar tanto que tus opiniones VALEN LA PENA.

Enric dijo...

Partiendo de la base que estoy de acuerdo con lo comentado y que me alegra ver que el rol de la mujer no será el mismo que el del hombre sino complementario el uno con el otro, me gustaria lanzaros una reflexión.
Como hombre con inquietudes, me gusta dedicar mi tiempo libre a mis aficiones, sean cuales sean. Esto lo puedo hacer después de que la casa este arreglada, la ropa lavada y planchada, la cena lista y los números del mes cuadrados, todo en igual, repito, igual proporcionalidad del hombre con la mujer de nuestra casa.
Y he aquí la reflexión, ¿por qué, siendo consciente y estando a favor de la no discriminación de sexos en cualquier nivel de la empresa, tengo que aceptar que en igualdad de condiciones laborables asciendan a una mujer antes que a un hombre?
Se que la cuestión és polémica, però entiendo que si soy un hombre adaptado a la normalidad, es decir, que llega a su casa y la mayoria de días no tiene tiempo libre para nada por las tareas del hogar, igual que su mujer, no seria nada descabellado negarme a aceptar esa “discriminación” positiva.
La única razón por la que aceptaria “pulpo como animal de compañia” és por el equilibrio. La discriminación negativa a que ha sido sometida la mujer durante años hace necesaria la discriminación positiva.
Ya no me enrollo más, felicidades por tu artículo, Mª Elena.

elena dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios cada uno de ellos da pie a un nuevo post o discusión.

Odilas habla de nuevas realidades económicas. Virgili nuevos modelos de liderazgo y Enric reflexiona sobre las politicas de igualdad que tantas diferencias generan.

Sin duda todos ellos temas muy polémicos sobre los que me encantaría seguir el debate y la reflexión.

Busco tiempo para ello y si os animais a continuar con el debate en vuestros posts os aseguro mis contribuciones

Gracias otra vez a todos por vuestras reflexiones