domingo, 15 de marzo de 2009

Aprendiendo a ser internacional (I)

ESADE ha creado y de forma muy acertada el Observatorio de la empresa multinacional española (OEME) con el objetivo de iniciar un proceso de aprendizaje organizativo y de colaboración entre empresas y administración pública en el viaje que muchas organizaciones han emprendido hacia la internacionalización.

El pasado 11 de marzo nos encontramos para compartir experiencias e inquietudes, diferentes empresas, todas grandes representantes del tejido empresarial nacional, en fases de internacionalización más y menos avanzadas pero todas con preocupaciones muy similares.

En más de 15 años de experiencia en multinacionales siempre me ha tocado la parte de la subsidiaria y he podido observar, como LBU (local Business unit) así nos denominaban, como la empresa matriz iniciaba ese viaje global, primero con prudencia y poco a poco extendiendo sus sistemas de control, políticas y cultura. Todo un aprendizaje desde la barrera que ahora me corresponde aplicar y que no está exento de retos por lo que encuentro en el OEME un excelente foro de contraste de experiencias y reflexiones.

Debido a lo extensa y rica que fue la reunión, resumiré su contenido en una serie de 3 posts con el objetivo de no alargarme y dejar cierto espacio a la reflexión y el intercambio de opiniones:

Xavier Mir, en su presentación nos daba 5 pautas fruto de su experiencia personal que a mi personalmente me han servido para plantear una largísima lista de cuestiones a tener en cuenta.

El perfil del ejecutivo. ¿Qué personas vamos a elegir para gestionar nuestros negocios internacionales? Son nuestros números uno los más adecuados? Disponen de todas las competencias técnicas y sociales que requiere un proyecto internacional? Xavier nos hablaba de la gestión de la imperfección muy acertadamente porque la puesta en marcha de una división o nuevo proyecto implica ser capaces de gestionar el caos, la falta de medios, las diferencias culturales y todo ello en la distancia de lo que nos es familiar personal y laboralmente hablando.

El modelo organizativo. El mundo quiere ser global pero es todavía local. ¿cual debe ser la dosis correcta del tan popular be glocal?

Expatriación – repatriación. Qué es lo que realmente nos preocupa en nuestros procesos de expatriación, ¿la eficiencia y el control del negocio? ¿Expatriamos a golpe de talonario? ¿Contemplamos aspectos de desarrollo profesional y el equilibrio familiar? ¿conseguimos realmente aprovechar el know how y el talento en la repatriación?

Management local/socios locales, piezas claves en determinados modelos de negocio y sobretodo en los países emergentes. ¿juntos? ¿durante cuanto tiempo?

La ética, ¿somos suficientemente exigentes y precavidos con nuestros pactos y códigos de conducta? ¿hasta que punto son cuestionables ciertas prácticas culturalmente aceptadas localmente?

8 comentarios:

MarcG dijo...

Mmmh,

Interesante reflexión.

La verdad es que no soy experto en internacionalización (de hecho, dudo que sea experto en nada, pero en internacionalización de empresas seguro que no).

No obstante, nunca he entendido porqué muchas empresas catalanas prefieren invertir en, por ejemplo, las islas Canarias antes de hacerlo en Perpignan, Marseille o Lyon.

Es cierto que hay un problema cultural... pero tampoco somos tan diferentes a los franceses (o a los portugueses).

Me da la sensación que a veces nos ponemos 'barreras irreales'.

En un mundo cada vez más globalizado, lo lógico - creo - es extenderse como una mancha de aceite, probablemente los costes empresariales y los problemas de 'expatriación' seran menores.

Evidentemente esto depende de la casuística de cada empresa.

Maria Elena dijo...

El tema da para largo, espero seguir compartiendo reflexiones en siguientes posts porque es uno de los temas en los que más neuronas estoy invirtiendo ultimamente. Gracias por tu comentario

José Miguel Bolívar dijo...

Un post interesante. Me ha dejado pensativo sobre todo el final. Creo que va a haber que ir repensando lo de tomar la ética como algo más que palabras en el ámbito empresarial.
JM

virgili dijo...

Eso de la expatriación es más que un reto. Para la empresa que se globaliza y empieza a expatriar personas por tener que definir políticas y tener que tomar decisiones muy equilibradas: dónde ubico el mejor talento, cómo afecta a los negocios existentes, se convierte en un requisito de carrera profesional, dejo riqueza en el país de acogida, actúo como los antiguos imperios coloniales... Y también es un reto para la persona expatriada por lo que supone aceptar una realidad diferente y líquida. Realidad que si pretendes gestionar exclusivamente en base a lo que te ha generado éxito en la organización de origen... Cuando me tocó vivir la situación, hasta que no descubrí que lo que más tenía que utilizar era la escucha y la tolerancia en lugar de la argumentación y mis best practices, no empecé a ser realmente un expatriado útil.

Maria Elena dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios y por seguir mis posts a pesar de mis largos silencios.

Virgili,

me gusta tu interpretacion de la realidad liquida del expatriado, no podría encontrar mejor definición creo que muchas de las personas que se enfrentan a proyectos fuera de su organización y país de origen encontrarían esta visión de gran utilidad. Una realidad líquida y diferente en la que no siempre la experienca pasada es de utilidad sino que requiere estrategias diferentes y cómo muy bien dices mucha escucha y tolerancia

Manuel Hidalgo dijo...

Interesantes puntos de vista y reflexiones para un tema crucial. Como expatriado que he sido en 3 países diferentes creo que un tema fundamental es el retorno a tu país de origen. Algo que puede llegar a ser un problema si no se gestiona bien, especialmente a nivel interno. No cabe duda que en estos momentos, más que nunca, es fundamental una mayor internacionalización de la empresa española. La cuestión radica en encontrar profesionales dispuestos a asumir el reto (que los hay) pero sobre todo en encontrar profesionales dispuestos a trabajar y residir en otros países. En el mundo de la ingeniería esto no es fácil.

Maria Elena dijo...

Manuel,

gracias por seguirme y cuento con tus opiniones y experiencias. Hoy he vuelto a releer el post. Como bien dices la repatriacion es un tema clave y bastante mal resuelto en la mayoria de las organizaciones y que pone en juego la credibilidad de la organizacion en el momento de plantear nuevas asignaciones. tomo buena nota y gracias otra vez

María Jesús Verdú dijo...

Elena: quisiera preguntarte si sabes de alguien (un caso real) que tenga un blog y que sea un expatriado de una empresa internacional y comentara su experiencia en el país de acogida. Un placer visitar y descubrir tu blog. Saludos